
Comprobar la evacuación del agua
Canalones, bajantes y sumideros deben estar limpios y libres de obstrucciones. La acumulación de agua puede acabar afectando a zonas que normalmente no presentan problemas.
Revisar la cobertura
En cubiertas de teja o pizarra conviene localizar piezas desplazadas, rotas o ausentes. El mantenimiento previo reduce el riesgo de tener que realizar una reparación urgente de goteras durante una tormenta.
Atención a los encuentros
Chimeneas, petos, ventanas de tejado y cambios de plano son puntos especialmente sensibles. Los sellados deben conservar flexibilidad y continuidad.
Documentar los problemas existentes
Si ya hay manchas de humedad, conviene identificar cuándo aparecen y en qué condiciones. Esa información puede ayudar a localizar el origen durante la inspección. También puedes consultar las señales habituales de una gotera antes de solicitar una revisión.
¿Has detectado un problema en tu tejado?
Podemos valorar goteras, filtraciones, tejas, pizarra e impermeabilización.